Sigüenza despierta ante la mirada sorprendida del visitante en su encuentro con una ciudad de grandes expectativas turísticas.
Una de las puertas de entrada a la antigua ciudad de Sigüenza.
La Ciudad Medieval que espera con paciencia la llegada de sus nuevos descubridores.
Tranquila. Agradable de recorrer. Impresionante y silenciosa. La ciudad de Siguenza (Guadalajara, Castilla-La Mancha) ilumina las miradas de sus visitantes desde el primer vistazo. Ya al estacionar el coche levantamos la mirada y descubrimos el impresionante Castillo de Sigüenza (también llamado Castillo de los Obispos de Sigüenza) de maravillosa conservación. Actualmente funciona allí un parador turístico (que no pudimos conocer, por estar en obras en la fecha de nuestra visita).
Calle Mayor de Sigüenza, con vistas al majestuoso castillo-parador.
La Plaza Mayor de Siguenza. ¡Como estar en un escenario de película medieval!
Catedral de Sigüenza. Templo religioso, templo artístico.
Como en toda ciudad medieval que se precie, la catedral juega un papel protagonista en Sigüenza. La Catedral de Santa María es tal vez el monumento vivo más importante de la urbe, junto con el museo anexo que alberga una hermosa colección de tapices flamencos y, otro edificio exquisito el que nos espera muy cerca, el Museo Diocesano de Arte Antiguo de Siguenza, otro de los grandes tesoros de una localidad que nos encantó visitar, por la grandiosidad de las obras de arte que alberga, la belleza de sus líneas arquitectónicas y la majestuosidad de sus calles.
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